Las caries y la enfermedad periodontal son consideradas la tercera calamidad sanitaria del mundo

Las caries y la enfermedad periodontal son consideradas la tercera calamidad sanitaria del mundo, según la Organización Mundial de la Salud. Tener dientes saludables es cuestión de higiene y disciplina.

En la niñez y la adolescencia son varias las enfermedades que se derivan de las malas técnicas en el lavado de los dientes y el poco interés que se le da a la higiene bucal.

Es por ello que le mostramos cuáles son las principales enfermedades bucales que padecen los niños y adolescentes, ya que los padres son los principales guardianes de la salud bucal de sus hijos.



Principales enfermedades bucales en niños

Entre todas las enfermedades bucales, la que se lleva el primer lugar son las caries, que son causadas por los ácidos producidos por la placa bacteriana, que es producto de los restos alimenticios, provoca la pérdida de minerales, esto destruye los tejidos de los dientes; esta es solo una de las muchas consecuencias de la falta de higiene bucal y las pocas visitas al odontólogo.

Las caries inician en la superficie de los dientes, al principio no provocan síntomas, pero con el tiempo causan sensibilidad.
Aunque para muchas personas es muy común perder un diente o una muela, esto no es saludable porque cada pieza tiene su función y esto afecta la masticación, que es importante para tener una buena digestión.

Los abscesos dentales son infecciones en la cavidad oral, se caracterizan por la presencia de pus, inflamación y dolor intenso, en casos graves puede haber fiebre, estas por lo general son causadas por las caries.

Esto provoca dificultad para respirar, abrir la boca, masticar y tragar; cuando no se tratan pueden diseminarse hasta llegar a producir sinusitis.

Problemas bucales en los adolescentes

En los adolescentes, además de las caries, las enfermedades más comunes son la gingivitis y la periodontitis.
La gingivitis se presenta con inflamación e infecciones que destruyen los tejidos de los dientes, incluyendo las encías, esto se debe a que la acumulación de placa que está compuesta por bacterias y residuos se desarrolla en las áreas expuestas de los dientes.

Los correctores dentales, las prótesis, puentes y coronas mal colocadas pueden irritar las encías y aumentar el riesgo de padecer gingivitis.

Los síntomas de este problema son sangrado en las encías independientemente de que el cepillo sea duro o suave, la apariencia de las encías es rojo púrpura, encías sensibles al tacto y brillantes, úlceras bucales.

La periodontitis ocurre cuando la gingivitis se deja sin tratamiento y es muy común en la adolescencia. Si se descuida puede provocar que al haber pérdida de soporte en los dientes, estos se aflojen y se caigan.

Los síntomas de la periodontitis son mal aliento, encías brillantes y de color rojo púrpura, sangrado de encías, inflamación y dientes flojos.

Es necesario estar conscientes de que una buena higiene bucal es clave para prevenir todas estas enfermedades, y la visita al adontólogo es vital para impedir problemas peores.

Población en mayor riesgo

Las personas con enfermedades sistémicas como VIH-sida, diabetes y síndrome de Down son pacientes inmunodeprimidos, esto los hace más vulnerables a las enfermedades bucales.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, más del 90% de los niños en edad escolar tienen caries. La enfermedad periodontal y las caries son catalogadas como la tercera calamidad sanitaria del mundo, después de las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.

La prevención es mejor que el tratamiento

Un niño debe tener su primera visita al médico a partir de los dos años, los padres deben consultar con el especialista de qué forma pueden mantener una buena salud bucal en sus hijos, porque esta inicia desde que son bebés.

“Después de cada pepe, nos ponemos una gasa mojada con agua tibia en nuestro dedo, y comenzamos a limpiar toda la boquita y de esa forma estamos retirando los restos de la leche”, explicó Doris Elvir, odontóloga pediatra.

Cuando ya aparecen los dientes es indispensable saber de qué forma lavarlos, porque esto es determinante para la salud bucal. “La forma correcta de lavarse es del cuello de los dientes hacia abajo, no de la forma incorrecta que lo hacemos que es como un lustradito de zapatos, eso lo que provoca es desgaste a nivel de cuello que provoca sensibilidad en los dientes”, agregó la doctora.

Asimismo, hay que cepillar la lengua, el cielo de la boca y las encías con suavidad, porque en la lengua se van quedando los residuos de comida, si no se la lava bien puede provocar mal aliento.

Para reducir el riesgo de padecer enfermedades bucales, siga las siguientes recomendaciones:

- Reduzca el consumo de azúcares (bebidas gaseosas, dulces y postres) y tenga una alimentación equilibrada.

- No fumar ni ingerir alcohol.

- Cepíllese los dientes por lo menos tres veces al día, en la mañana y en la tarde deben cepillarse por un tiempo de 5 a 7 minutos, y antes de acostarse durante más de 7 minutos, porque en la noche es cuando las caries atacan más los dientes.

- Use seda dental, enjuague y aplique flúor periódicamente.

- Visite regularmente al odontólogo, se recomienda que lo haga cada seis meses.

El cepillo adecuado es uno que no sea ni demasiado duro (porque le puede provocar desgaste en los cuellos de los dientes) ni muy suave. El cepillado debe ser suave, no bruscamente ni presionando.

Las caries son transmitibles, evite compartir utensilios y alimentos. Los niños son los que están en mayor riesgo.

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