Prognatismo: Definición y consecuencias

Los problemas en los dientes, en ocasiones, provienen de defectos a nivel de la mandíbula. El prognatismo es uno de los problemas óseos que pueden ocurrir cuando se produce una protusión (o extensión) de una de las mandíbulas con respecto a la otra, lo que lleva a que los huesos del rostro no encajen de manera adecuada entre sí.


Una de las consecuencias directas del prognatismo es la mordida defectuosa, aunque en algunos casos esta desalineación dental se presenta como un síntoma más de un problema de salud más grave.

De hecho, en algunos casos el prognatismo puede servir como indicio para efectuar un diagnóstico de gigantismo o acromegalia en niños pequeños. Algunas de las enfermedades que elevan el riesgo de sufrir prognatismo son el síndrome de nevo de células basales y el síndrome de Crouzon.

Los primeros signos del prognatismo se hacen evidentes en la primera infancia. Los padres de los niños y sus médicos deberán notar esta característica lo antes posible para hacer los exámenes correspondientes y, de esta manera, evaluar los riesgos que tiene de desarrollar alguna de las enfermedades que aparecen ligadas a este problema en los huesos de la cara. Asimismo, es importante proporcionar un apoyo psicológico adecuado en caso de que el defecto en los huesos de la cara genere baja autoestima o problemas similares.

Es necesario efectuar una consulta con el médico, además, cuando hay dificultad para morder, masticar los alimentos o cuando se presentan problemas para hablar. Después de efectuar el examen físico correspondiente, el médico, odontólogo u ortodoncista podrá recomendar diferentes tratamientos.

Algunas de las pruebas que permiten efectuar un diagnóstico más seguro del prognatismo son las placas y radiografías de cráneo, las radiografías dentales y las impresiones de mordedura sobre yeso (similares a las que se utilizan para preparar ortodoncias).

Tráfico Semanal