Dr. Gilberto Pucca Jr, el hombre que salvó a la odontología brasileña

Dental Tribune by Javier Martínez de Pisón

SAO PAULO, Brasil — En un país como Brasil, donde hay más de 220.000 odontólogos, el Dr. Gilberto Pucca, Jr., Coordinador Nacional de Salud Bucal del gobierno, ha hecho una labor extraordinaria, que ha salvado a la profesión y a la población de Brasil.


En un país como Brasil, donde hace apenas siete años decenas de miles de odontólogos estaban sin trabajo debido a la gran cantidad de egresados de los cientos de facultades existentes, los planes de salud pública diseñados por Pucca han absorbido a más de 40.000 dentistas.

En un país donde las grandes asociaciones que representan a la profesión se pelean incesantemente con una virulencia que recuerda a los delincuentes de una favela, este hombre de aspecto intelectual y de naturaleza tímida ha congeniado con todos los sectores por el bien de los pacientes y de los profesionales.

El plan de salud pública implementado por el Dr. Pucca es el mejor y el más eficiente de todas las Américas, incluido Estados Unidos, donde no existe atención odontológica gratuita.

En la demencialmente alabada época de la globalización, que ha resultado en la privatización de la medicina en detrimento de la salud pública y en un caos económico sin precedentes, la exacta planificación del uso de los recursos realizada por Pucca y la asignación de profesionales que velen por la salud de grupos familiares ha cambiado el rostro de un país que, hoy en día, ha superado a Inglaterra para situarse como la sexta potencia económica del planeta.

El plan de salud implementado en Brasil por el Dr. Gilberto Pucca Jr consiste en una política nacional de salud pública bucal coherente. La misma debe ser el ejemplo por excelencia a seguir en toda América Latina, donde desgraciadamente las autoridades competentes (?) se siguen haciendo de oídos sordos.

En un país donde hay grandes estrellas de la odontología y donde se produce el mayor volumen de investigación en material odontológica del mundo, sin restarle importancia a nadie, la labor realizada calladamente por el Dr. Pucca supera a todas las anteriores y su dedicación le debía merecer no sólo reconocimiento sino una estatua.

Si este brillante odontólogo y más brillante aún planificador de la salud pública viviera en Estados Unidos, empresas del sector privado, como las de los seguros médicos, le habrían ofrecido millones de dólares para que ejercitara su labor en su provecho.

Doble éxito
Pucca ha diseñado la estructura de una política nacional de salud bucal que, en muy poco tiempo, ha conseguido ofrecer cobertura odontológica no sólo básica, sino también especializada, a un gran porcentaje de la población brasileña.

Es más, su plan de salud nacional ha demostrado un éxito inaudito que, a diferencia de lo que sucede recurrentemente —que el sector público “gana” y el privado “pierde” o viceversa—, ofrece lo mejor a que se puede aspirar: atención grauita de calidad para la población y empleo fijo para los odontólogos.

El Dr. Pucca explicó durante el Primer Encuentro de Referentes de la Odontología Latinoamericana organizado por la Asociación Odontológica Argentina, que el problema de fondo para la implementación de este tipo de políticas es la separación existente a diversos niveles políticos entre salud y salud bucal.

“Si la salud bucal es de hecho salud, debe ser obligatorio que sea accesible”, declaró, agregando que es un principio de suma importancia. “El acceso universal es el elemento estratégico primordial para transformar la salud bucal en un componente de la salud” a nivel político.

Un dato que dice mucho de cómo estaba el país es que el 75% de la población brasileña mayor de 65 años era edéntula en 2002.

Esta situación mejoró radicalmente mediante la implantación de dos iniciativas de política de salud bucal enmarcadas en el programa Brasil Sorridente (Brasil Sonriente): los Equipos de Salud Bucal y los Centros de Especialidades Odontológicas.

Mientras que en 2002 existían 4,261 Equipos de Salud Bucal, para 2011 el Dr. Pucca había logrado que esta cifra alcanzara 21,083, un aumento del 400%. Estos equipos están compuestos por cirujanos, técnicos y auxiliares de salud bucal.

Resultados espectaculares
En menos de una década, el 87% de los 5,470 municipios brasileños cuenta con un Equipo de Salud Bucal, que son parte de una iniciativa llamada Salud para la Familia. Estos equipos se ocupan de atender a una cantidad de familias dada en una zona geográfica que deben conocer.

Un segundo frente de esta política nacional de salud, más ambicioso aún, fue la implementación de Centros de Complejidad Media, en los que “se refiere a los usuarios del Sistema Unico de Salud (SUS) a un centro de atención secundario”. Pucca agrega que en 2007 se abrieron centros de tratamiento especializados en periodoncia, endodoncia, pacientes especiales, cirugía para menores y estomatología.

“Hoy tenemos 870 Centros de Especialidad en funcionamiento”, distribuidos por todo el país. Estos centros se han convertido a su vez en una fuente de trabajo para los profesionales de la salud bucal.

La inversión en salud realizada por el gobierno brasileño ha sido generosa, pero los resultados son verdaderamente espectaculares y no sólo compensan sino que sobrepasan con mucho lo invertido.

Pucca afirmó por ejemplo que de 2003 a 2010 el número de dentistas que trabaja en el SUS creció un 49%, pasando de 40,000 a 80,000, absorbiendo así a una gran cantidad del "exceso" de profesionales en salud bucal de Brasil. “Esto significa que actualmente en Brasil más del 30% de los odontólogos trabaja para el SUS, y el consecuente aumento de sillones ha permitido el acceso a la atención de clases sociales que antes no lo tenían”.

Las cifras son elocuentes: entre 2003 y 2008, la política nacional de salud bucal dio acceso a la atención “a 18 millones de brasileños, individuos que nunca antes habían ido al dentista”, según Pucca. A su vez, esto ha causado un gran impacto “en el crecimiento de las familias que cuentan con ingresos de dos salarios mínimos (500 dólares mensuales)”.

El acceso a la atención de salud ha hecho crecer a una amplia clase social. Tanto así que como consecuencia Brasil se está planteando modificar los currículos de estudio de odontología porque ahora el país necesita especialistas en odontología que dominen la clínica general, sepan planificar la salud pública y estén capacitados en biología, manifestó Pucca.

El gobierno brasileño tiene también una política destinada a evitar la excesiva concentración de odontólogos en los grandes centros urbanos como Sao Paulo o Río de Janeiro con objeto de ofrecer atención en áreas geográficas que la necesitan.

En resumen, el Dr. Pucca ha implementado un sistema que está resolviendo grandes problemas en un país que cuenta con más de 220,000 odontólogos: darle acceso gratuito a la salud bucal a un elevado porcentaje de la población, incorporar a un gran número de profesionales a puestos gubernamentales útiles y capacitar a otros en salud pública, y redistribuir los recursos humanos en un país cuyos gobiernos históricamente han sido centralistas.

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