Actualización en microbiología endodóntica - PDF

Aunque existan factores químicos y físicos que puedan inducir inflamación perirradicular, la evidencia indica que los agentes microbiológicos son esenciales en la progresión y perpetuación de patología inflamatoria perirradicular. Miller (1890) fue el primero en demostrar la invasión de los túbulos dentinarios de dentina cariada y no cariada e informó de que la microflora tubular constaba de cocos y bacilos. Pero no fue hasta finales de los 50 cuando la evidencia experimental estableció el rol de las bacterias en las caries y en la enfermedad pulpar y perirradicular






El conducto infectado constituye el principal motivo de irritación persistente a los tejidos perirradiculares. Además, la evidencia científica muestra que los microorganismos implicados en las infecciones intrarradiculares y extrarradiculares son los que producen la mayoría de fracasos de la terapia endodóntica y generalmente es el resultado de la persistencia de microorganismos en la porción apical del sistema de conductos, incluso en los dientes bien tratados.

Los microorganismos se sitúan en posiciones estratégicas y privilegiadas en conductos con tejido necrótico. En estas localizaciones, se encuentran protegidos de la acción de las células de defensa del hospedador (fagocitos) y moléculas (anticuerpos, complemento). Por otro lado, la microbiota localizada en la zona apical del sistema de conductos se encuentra normalmente delimitada por los tejidos perirradiculares inflamados compuestos por una acumulación densa de polimorfonucleares en o cerca del foramen apical. En algunas circunstancias, algunas especies bacterianas pueden llegar y establecerse en los tejidos perirradiculares.




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