Enfermedad injerto contra huésped (EICH). Caso clínico con expresión en mucosa bucal

El trasplante de médula ósea (TMO) alogénico, es decir de donante HLA compatible, constituye el tratamiento de elección en primera o segunda línea para diversas enfermedades hematológicas como linfoma, leucemia y anemia aplásica. Las personas que reciben TMO pertenecen generalmente a las dos primeras décadas de la vida. Existen diversas complicaciones del TMO, entre las cuales se puede mencionar las reacciones por toxicidad a medicamentos inmunosupresores, las infecciones y la enfermedad de injerto contra huésped (EICH). En boca, las infecciones bucales recurrentes de HHV-1, la mucositis y las lesiones por EICH son las principales complicaciones que se asocian a morbilidad y mortalidad.





La EICH se presenta en una forma aguda y crónica. Actualmente existe consenso que son las manifestaciones clínicas el criterio determinante para considerar al síndrome de EICH en su forma aguda o crónica. En la forma aguda, el principal compromiso es cutáneo semejando las formas severas a la necrolisis tóxica epidérmica. También puede ser digestivo, caracterizado principalmente por síndrome diarreico, náuseas, vómitos, dolor abdominal y hepático con alza de la bilirrubina. En la forma crónica existen diversas complicaciones, entre ellas la esclerodermia y la disfunción hepática. Cada órgano presenta signos o síntomas diagnósticos de la fase crónica, es decir son propios de la EICH crónica y no requieren de pruebas complementarias ni compromiso de otros órganos. Entre los signos o síntomas diagnósticos se encuentra la poikiloderma y lesiones tipo liquen plano en piel, estenosis del tercio superior del esófago, estenosis vaginales y bronquiolitis obliterante en los pulmones.



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