Exacerbación aguda de una lesión crónica

El absceso fénix se produce cuando una periodontitis apical crónica ya existente es infectada secundariamente por bacterias. El comportamiento es idéntico al absceso apical agudo, presentando las mismas características clínicas e histológicas, pero la radiografía revelará una radiolucidez apical que indica la existencia de una lesión crónica. Los síntomas y los signos del absceso fénix incluyen tumefacción, dolor espontáneo e intenso de carácter pulsátil, dolor a la percusión y palpación. En los casos más avanzados, el cuadro clínico puede completarse con fiebre, malestar general y linfoadenopatía regional.






El absceso apical crónico agudizado, también denominado absceso fénix, absceso recrudescente, absceso alveolar agudo secundario, o absceso alveolar subagudo siempre esta precedido por una periodontitis apical crónica; y fue descrito por Weine y Grossman como una exacerbación periapical, por bacterias procedentes del conducto radicular, de una lesión crónica preexistente. Ingle, denomina “fénix” a este proceso, haciendo una analogía con el ave mitológica que renacía de sus propias cenizas.




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