Manejo odontológico de pacientes con enfermedades hemorrágicas y terapia anticoagulante

La historia clínica es fundamental en el manejo de cualquier tipo de paciente, los síntomas y signos que pueden sugerir enfermedad hemorrágica pueden ser de dos tipos: los que se ven más frecuentes en las alteraciones de los factores de la coagulación y aquellos que son más comunes en trastornos de la hemostasia primaria, plaquetarios o vasculares y se conocen generalmente como púrpuras o síndrome purpúrico. Las petequias, son pequeñas hemorragias capilares, usualmente puntiformes, son típicas en el síndrome purpúrico y suelen ser más intensas o confluyentes en los sitios de presión. La equimosis, es la infiltración en la piel o mucosas de la sangre extravasada (el típico moretón o cardenal), están usualmente asociadas a petequias en el síndrome purpúrico, pero pueden verse de buen tamaño, en los trastornos de la coagulación y síndromes hiperfibrinolíticos.






Los hematomas, colección de sangre extravasada en los músculos o tejidos profundos, son más frecuentes en los defectos del sistema de coagulación, como lo es también la hemartrosis, hemorragia intraarticular casi patognomónica de trastorno hereditario severo de la coagulación (Hemofilia A y B). El sangramiento purpúrico se caracteriza por hemorragias mucocutáneas (petequia, equimosis, menorragias, hematuria o sangramiento digestivo). Usualmente ellas son múltiples, y a veces aparecen después de injurias superficiales el sangramiento comienza inmediatamente después de la ruptura vascular, todas estas manifestaciones clínicas son importantes que el odontólogo las reconozca con el fin de proporcionar un mejor tratamiento odontológico al paciente con trastornos hemorrágicos y evitar complicaciones no deseadas.




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