Manejo odontológico del paciente con terapia antitrombótica

La trombosis es la formación de una masa anormal en el sistema vascular a partir de los componentes de la sangre, esto involucra la interacción de factores vasculares, celulares y humorales y la disminución del flujo sanguíneo.La excesiva activación de la coagulación o la inhibición de los mecanismos anticoagulantes dan como resultado la excesiva hipercoagulabilidad. La base farmacológica para el tratamiento antitrombótico incluye la utilización de fármacos trombolíticos, antiplaquetarios y anticoagulantes. El tratamiento trombolítico es la primera opción cuando se plantea una estrategia antitrombótica, dado que los fármacos trombolíticos pueden eliminar un trombo establecido. El tratamiento antitrombótico subsiguiente varía según el sistema circulatorio, venoso o arterial, implicado, el tamaño y la localización de los vasos afectados, los riesgos de la extensión, la embolia y la recidiva, así como de los beneficios antitrombóticos relativos y los riesgos hemorrágicos.






Las drogas con actividad antitrombínica son la heparina y la warfarina.La heparina de bajo peso molecular y la heparina no fraccionada, sirven de catalizador para la Antitrombina III (A-TIII) que se encuentra en plasma y evita la activación de las proteasas de la coagulación . Por otro lado la warfarina sódica (cumarínico) que es el anticogulante oral más comúnmente prescrito, bloquea la formación de los factores dependientes de vitamina K (Vit K), y los agentes antiplaquetarios como la ticlopidina y clopidogrel que inhiben la actividad de la plaqueta.




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