Comparación de dos técnicas de instrumentación en conductos radiculares estrechos y curvos de la raíz mesial de molares inferiores, in vitro

La instrumentación de conductos radiculares curvos y estrechos es un desafío para el clínico, aún para el más experimentado. Instrumentar un conducto curvo genera fuerzas que hacen que un instrumento trabaje más hacia la pared externa de la porción apical y menos hacia la pared interna, fuerzas desequilibradas como éstas pueden resultar en transportes, escalones o perforación apical. La búsqueda constante de realizar tratamientos con mayor rapidez con el fin de reducir la fatiga y el estrés del operador y del paciente favoreció la transición de la instrumentación hacia la mecanización y su evolución creó numerosos cuestionamientos. Si bien en las últimas décadas se han verificado grandes avances en la preparación del conducto radicular en forma manual, con la utilización de las fresas Gates Glidden e instrumentos manuales de nueva generación (más flexibles y con puntas inactivas), es indudable que los sistemas rotatorios son una innovación valiosa y en constante evolución.





Durante algunos años la preparación de conductos radiculares en forma mecanizada fue un inconveniente ya que se suponía que estos instrumentos tenían que hacer los mismos movimientos que se conocían tracción/rotación. Algunos hechos importantes hicieron cambiar los conceptos como la propuesta que hacen Roane y cols, 1985(2) con la técnica de fuerzas balanceadas y la De Deus, 1992(3) sobre “movimientos oscilatorios”.




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