Asociación entre la diabetes mellitus y las infecciones crónicas orales de origen endodóncico

Bajo el término "diabetes mellitus" se agrupa un conjunto de enfermedades metabólicas de base genética que se caracterizan fundamentalmente por la hiperglucemia. Las dos formas más importantes en la práctica clínica son la diabetes tipo 1 (insulino-dependiente) y la diabetes tipo 2 (no insulino-dependiente). La diabetes tipo 1 (10-15% de los casos) suele debutar con un cuadro metabólico de manera brusca o incluso aguda, en forma de poliuria intensa, polidipsia, polifagia, intensa pérdida de peso, astenia y cetoacidosis de presentación temprana, en general antes de los 30 años. Se debe a la destrucción de los islotes de Langerhans (habitualmente, por un mecanismo inmunológico). La diabetes tipo 2 (la forma más prevalente) suele presentarse de forma lentamente progresiva después de los 40 años, sin cuadro metabólico, sospechándose sobre todo por infecciones asociadas o complicaciones de la enfermedad. 




No tiende a la cetoacidosis y, con frecuencia, se asocia a obesidad. Resulta de una combinación de insulino-resistencia con secreción defectuosa de insulina. El diagnóstico de DM se realiza mediante las pruebas descritas por la American Diabetes Association. Se estima que la prevalencia de DM tipo 2 (DM2) en España varía entre el 4,8 y el 18,7%, según los grupos de edad y la DM tipo 1 (DM1) entre el 0,08 y el 0,2%. En cuanto a su incidencia anual, se estima entre 146 y 820 por 100.000 personas para la DM2 y de 10 a 17 nuevos casos por 100.000 personas para la DM1. Uno de cada cinco pacientes no diabéticos atendidos en Atención Primaria, tienen riesgo de desarrollar diabetes.



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