Odontólogos crean un nuevo instrumento sobre medición dentaria y cálculo de índices odontológicos

Son hermanos, son paranaenses y ambos odontólogos, y entre los dos ganaron el primer premio que otorga el Ateneo Argentino de Odontología por haber inventado y desarrollado un nuevo instrumento que permitirá la medición “precisa” de las piezas dentarias. Mauricio y Rafael Haenggi, son los inventores de un dispositivo, una suerte de pinza, cuyas puntas se adaptan al contorno de las piezas dentarias y, al pulsar un botón envía la medición a una computadora por medio de un puerto USB. Esa información es recogida y almacenada por un software, que fue programado también por otro paranaense: el ingeniero Javier Cavallo, que procesa todas las medidas y brinda al odontólogo números índices y resultados indispensables para un correcto diagnóstico de ortodoncia.





Con la satisfacción de haber logrado un invento “único” y “necesario” para su profesión, Mauricio Haenggi, en diálogo con EL DIARIO, no ocultó su emoción por el premio. El joven profesional, de 27 años, reconoció que siempre fue muy inquieto y siempre estuvo interesado en inventar cosas.

Tres años. Tango Mauricio como Rafael, estudiaron en la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Se recibieron y Mauricio decidió partir a Buenos Aires para especializarse en Ortodoncia y en Implante Oral. Fue allí donde encontró que “pese a que todo está inventado”, no existía un aparato de medición para el trabajo en ortodoncia o implantes que mida “con precisión” las piezas dentarias. “Había un sistema, el tradicional, que se utiliza en la actualidad, pero las mediciones no son precisas y por eso, con mi hermano se nos ocurrió investigar el tema e inventar este instrumento.

Estuvimos tres años desarrollándolo y buscamos a un ingeniero de Paraná, a Javier Cavallo, para que nos arme el software. Una vez que patentamos este invento, nos presentamos para los premios de la Ateneo y nos sorprendió y nos alegra haber obtenido el primer premio, ya que esto nos permitirá que nuestro trabajo se divulgue”, dijo en diálogo con este medio el joven profesional.

Aunque aún le queda un tiempo más en Buenos Aires, donde está trabajando y realizando la especialización en Implante Oral, Mauricio Haenggi, confesó que su idea es “poder volver a Paraná”, ya que por ahora trabaja en Buenos Aires “desarrollando este instrumento con una empresa para poder colocarlo en el mercado. Incluso, cuando se hizo la premiación, estaban presentes odontólogos de todo el país y del extranjero, entre ellos de España, que quedaron muy interesados en este instrumento”, reconoció Haenggi.

Si todo marcha como lo tienen proyectado los inventores paranaenses, la idea es que el año que viene “se comience con la comercialización de este instrumento”, se entusiasmaron.

“Como positivo de nuestro trabajo, es que, en los procesos de investigación, nos encontramos que en la comparación de los aparatos existentes para la medición, el más preciso es el nuestro y además, lleva menos tiempo de resolución, lo que nos llena de satisfacción”, acotó.

En rigor, el aparato inventado por los paranaenses consiste en “un instrumento que posee forma de pinza, sus puntas se adaptar al contorno de las piezas dentarias y a través de un botón situado en una de las ramas envía la medición a una computadora por medio de un puerto USB en donde esa información es recogida y almacenada. El software programado por Cavallo, procesa todas las medidas y brinda al odontólogo numerosos índices y resultados indispensables para un correcto diagnóstico de ortodoncia”, detalló.

El premio

Los jóvenes paranaenses fueron galardonados con el Premio Elías Beszkin-Luis Zielinsky, que otorga el Ateneo Argentino de Odontología de Buenos Aires. La premiación se llevó a cabo, durante las Jornadas Odontológicas 60º Aniversario del Ateneo Argentino de Odontología, que fue declarada de interés nacional por la Presidencia de la Nación. Esta invención, que fue oportunamente patentada por los hermanos Haenggi, supone una nueva forma de medir las piezas dentarias. Los instrumentos que se utilizaban hasta el momento no eran eficientes a la hora de realizar la medición de cada pieza. La falta de precisión y el tiempo que tomaba realizar la medición hizo que los odontólogos lo dejen fuera de sus diagnósticos. La medición es “imprescindible, tanto en ortodoncia como en implantología oral”, ya que permite conocer las medidas de los dientes y los espacios disponibles en la boca para su correcta ubicación. “Las extracciones dentarias por falta de espacio son una incógnita si no se realizan índices de discrepancia diente-hueso a partir de las mediciones. El profesional tiene que contar con la mayor cantidad de datos posibles para que su diagnóstico sea totalmente objetivo. Por eso, ahora, con este instrumento se podrá saber”, se acotó.

Fuente: orthohacker.com


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