Una higienista dental con alucinaciones y depresión posparto

Miriam Carey, una higienista dental de 34 años, sufría depresión posparto y su familia asegura que tenía problemas mentales después de un golpe en la cabeza. El jueves dijo que iba a llevar a su niña de un año al médico en Connecticut, pero acabó en la Casa Blanca. La policía la mató después de que intentara saltarse la barrera de seguridad, desarmada y con el bebé en el coche. El FBI y la policía de Stamford, en Connecticut, encontraron en su casa medicamentos para el tratamiento de la esquizofrenia. Según la cadena NBC, los agentes también tienen indicios de que Carey tenía alucinaciones y creía que el presidente Barack Obama la perseguía. Familiares, amigos y colegas aseguran que nunca había tenido un comportamiento violento hasta ahora, si bien su novio llamó a la policía en diciembre temeroso de que Carey pudiera hacer daño a su bebé.





El novio y padre de la niña, descrito por vecinos como "un fornido cuarentón", llamó a los agentes y aseguró que estaba preocupado por la seguridad de la pequeña porque Carey decía que Stamford estaba bloqueado por orden de Obama y que el presidente había mandado vigilar su casa, según dijeron fuentes policiales a la CNN. Los agentes afirman que están examinando también una carta que Carey dejó a su novio y que contiene polvos blancos.

Carey nació y creció en Brooklyn. Estudió nutrición en una universidad del Bronx y se graduó con un diploma para ser higienista dental en 2007. Consiguió empleo fácilmente y trabajó durante más de un año en la misma consulta en Connecticut. Las fotos de la página de Facebook creada por sus colegas la muestran sonriente. "Era una persona dulce y cariñosa", dice, en los comentarios, Sara Vega, que fue a clase con Carey en Brooklyn.

A principios de 2012, Carey sufrió una caída y se hizo una herida en la cabeza. El médico de la consulta donde trabajaba, Barry Weiss, confirma que estuvo varias semanas hospitalizada. Entonces la mujer descubrió que estaba embarazada y, según el dentista, "parecía feliz". Sin embargo, según el médico, empezó a tratar con descortesía a los pacientes y se enfadó en una disputa sobre su aparcamiento. El dentista asegura que nunca llegó a mostrar un comportamiento violento, pero en agosto de ese año, fue despedida. Es el mismo mes en que Carey dio a luz a su hija, Erika.

'Es imposible'

Su familia asegura que los problemas de la nueva madre se agudizaron. "Sufría depresión posparto... Estuvo hospitalizada", dijo Idella Carey, la madre de Miriam, a la cadena ABC. Pero ni ella ni sus otras cuatro hijas creían que Miriam fuera violenta.

"Es imposible. Está trabajando. No podría estar en Washington. Estaba en Connecticut hace dos días. He hablado con ella... No sé qué está pasando", decía Amy Carey, enfermera y hermana de Miriam, al 'Washington Post'.

Las Carey eran cinco hermanas, entre ellas una agente de policía de Nueva York, donde sigue viviendo la mayor parte de la familia.

La policía no ha explicado por qué no intentó reducir a la mujer cuando huyó en el coche con su hija. Varios testigos, entre ellos congresistas, aseguran que los tiros sólo vinieron de los agentes y que la sospechosa no respondió.

El incidente, en medio del cierre de la Administración, coincidió con otro día de tensión en Washington. "Por el momento en que sucedió daba bastante miedo. La policía del Capitolio tenía menos personal por el cierre del Gobierno", dijo Blake Farenthold, miembro republicano de la Cámara de Representantes.

Fuente: elmundo.es


Tráfico Semanal

ANF

Get our newsletter