Apenas un 15% de los españoles tiene las encías sanas

Más del 80% de los españoles mayores de 35 años presenta algún tipo de enfermedad periodontal y apenas un 15% tendría las encías sanas. Más allá de una cuestión de estética, la salud bucodental es algo muy a tener en cuenta porque se sabe que las enfermedades periodontales pueden tener consecuencias sobre la salud en general. A nivel local, explica Regina Izquierdo, periodoncista y Vocal de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA), la consecuencia más importante es la «pérdida de dientes», lo que produce efectos sobre la estética y sobre funciones como la masticación. Pero además puede causar «sangrado de encías, mal aliento, retracción, movilidad de dientes o dolor».

Más desconocidas son sus consecuencias en el organismo. La presencia de gran cantidad de bacterias debajo de la encía, señala la experta, hace que puedan pasar a la sangre y, ya sea directamente o por la inflamación sistémica, causar un «aumento del riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, riesgo de tener parto prematuro, riesgo de descompensación de diabetes, etc.».

Las encuestas sobre Salud Bucal más relevantes en España, realizadas en 1993, 2000 y 2005, dibujan un panorama muy similar: en adultos entre 35-44 años, solo el 14,8% tendría las encías sanas, el 59,8% tendría gingivitis y el 25,4% periodontitis. Los datos son peores cuando hablamos de los mayores de 65 años: «solo el 10,3% tendría las encías sanas y el resto tendría algún tipo de enfermedad periodontal: un 51,6% tendría gingivitis, y el 38% también periodontitis».





Las enfermedades periodontales son patologías que afectan al periodonto, es decir, a los tejidos que sostienen a los dientes. Son, señala Izquierdo, patologías infecciosas, causadas por bacterias y se pueden dividir en dos grandes grupos: «cuando se afecta únicamente la encía, causando un proceso inflamatorio reversible, se denomina gingivitis, y si ésta se mantiene mucho tiempo y además se hay otros factores -genéticos, ambientales, etc.-, se inicia la periodontitis -llamada piorrea aunque de forma incorrecta-, en la que, además de la inflamación de la encía ya mencionada, se produce una destrucción más profunda que afecta a los otros tejidos del periodonto -hueso alveolar, el cemento del diente y el ligamento periodontal-». Y el problema radica en que esta destrucción es irreversible y puede poner en peligro la supervivencia de los dientes.

Placa bacteriana

La principal causa es la acumulación de bacterias bajo la encía, organizadas en forma de placa bacteriana. Siempre que haya placa bacteriana, asegura Izquierdo, habrá algún grado de gingivitis. Pero no hay olvidar otros factores implicados en la aparición de la periodontitis: genéticos, estrés, consumo de alcohol, tener sobrepeso y especialmente el tabaco. También algunas enfermedades como la diabetes, la osteoporosis o infecciones frecuentes por virus pueden favorecer su aparición.

La mejor forma de prevenir la periodontitis, señala la periodoncista, es mantener una correcta higiene bucal para controlar los niveles de placa dental. «Sin embargo, en personas predispuestas, a pesar de una correcta higiene bucal, puede tender a producirse la enfermedad». Es por eso que la higiene bucal personal se debe acompañar de «revisiones periódicas al dentista o periodoncista» para que se pueda realizar un diagnóstico precoz de la enfermedad en caso de que se presente.

Después de cada comida

Para controlar la placa bacteriana en la boca, disponemos de dos tipos de métodos: mecánicos, que incluyen el cepillo manual normal y el hilo dental o los cepillos interdentales, y químicos, especialmente colutorios para enjuague, dentífricos o geles, sprays, etc. Y, aunque a estas alturas todo el mundo debería saberlo, «la higiene oral adecuada debe llevarse a cabo después de cada comida», subraya Izquierdo. Ante cualquier de estas señales, sangrado espontáneo o enrojecimiento de las encías, mal aliento, hipersensibilidad al frío, movilidad o separación de los dientes, dientes más largos o pérdida de dientes, la experta recomienda acudir al especialista.

Si a pesar de todo hay enfermedad periodontal, existen tratamientos eficaces. Así, para la gingivitis, es necesario limpiar las bacterias que se hayan acumulado, mediante la eliminación de la placa dental. Además, es fundamental explicar cómo se deben cepillar los dientes y encías para mantenerlos limpios, y que no vuelva a aparecer la gingivitis. En cuanto a la periodontitis, Izquierdo explica que el tratamiento se organiza en dos fases. «En la primera se eliminarán las bacterias de las bolsas periodontales y, si la patología es agresiva o está más avanzada, es necesario la cirugía periodontal, que puede precisar la regeneración del hueso perdido».

Fuente: abc.es


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