Uso del Bloque de Intrusión Posterior, en el tratamiento de las Mordidas Abiertas Anteriores

Diversas pueden ser las etiologías de las mordidas abiertas, Sin embargo, al momento de clasificar las mordidas abiertas anteriores, podemos dividirlas en mordidas abiertas dentarias y mordidas abiertas esqueléticas, el procedimiento para proceder a su cierre dependerá entre otras cosas de esta clasificación, unido a la severidad de la misma. Los casos más severos generalmente terminan siendo corregidos con tratamientos combinados ortodóncicos-quirúrgicos, entre los menos severos podemos encontrar diversas alternativas para su corrección, sin embargo en muchas ocasiones tenemos casos donde aun después de haber agotado casi todos nuestros esfuerzos persiste la mordida abierta, o no cierra completamente, ahora bien pensemos en la estabilidad del cierre de mordida antes de inmiscuirnos en como lo cerramos, algunos clínicos tratan las mordidas abiertas como lo que muchas de ellas son, o lo que aparentan ser, una apertura en la zona anterior, o sea a nivel de incisivos y algunos casos hasta caninos y premolares, y tratan de cerrar la apertura haciendo descender la región que ocupa los dientes del maxilar superior obteniendo en muchos casos una extrusión de los dientes antero - superiores, con cambios remodelativos óseos que permiten cerrar adecuada o medianamente la mordida dependiendo de su severidad.



Si la mordida abierta está acompañada de una mordida cruzada posterior, como sucede en muchos pacientes con hábitos de succión de dedos o en respiradores bucales, la conducta a seguir sería descruzar la mordida en primer lugar, ya que esto facilita el descenso de la porción anterior y mediante distintas mecánicas generalmente utilizando elásticos se procede al cierre anterior. Pero estos cierres recidivan con mucha facilidad, sobre todo en los pacientes dolicofaciales.



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