PDF: Artritis infecciosa y su relación con la articulación temporomandibular




La palabra artritis actualmente significa inflamación articular, es usada para describir más de 100 enfermedades y condiciones que afectan las articulaciones, los tejidos que rodean la articulación y otros tejidos conectivos . La artritis infecciosa (AI), también llamada séptica, piógena, supurativa, purulenta o piartrosis, es una inflamación de la articulación causada por un microorganismo determinado. La artritis infecciosa no sólo puede conducir a la rápida destrucción del cartílago hialino o fibrocartílago y a la pérdida irreversible de la función articular, sino que puede ser mortal, especialmente cuando afecta a los recién nacidos y pacientes con comorbilidad.

La artritis infecciosa de la Articulación Temporomandibular (ATM) es un cuadro que raramente la afecta, o se encuentra pocas veces descrito en la literatura. La ATM es una articulación sinovial, bicondílea y diartrósica con dos características propias: las superficies articulares están cubiertas por fibrocartílago, más resistente que el cartílago hialino y es la única articulación humana que tiene un punto de cierre rígido, los dientes.


La ATM es bastante compleja ya que involucra dos articulaciones sinoviales separadas que funcionan al unísono, además posee un disco interarticular, que suple las diferencias morfológicas articulares y divide la cavidad articular en compartimento superior e inferior. La cápsula articular, los ligamentos y los músculos permiten una actividad funcional compleja y movimientos multidireccionales suaves, importantes para realizar la masticación y fonación entre otras funciones.

Todo esto le ofrece muchas desventajas al momento de presentarse alguna patología, como en éste caso una artritis infecciosa.

Cuando la ATM se ve afectada por una AI generalmente proviene directamente de una infección adyacente de origen dental, ótico o de la glándula parótida o es parte de una enfermedad sistémica como la gonorrea, sífilis, tuberculosis o síndrome de Lyme. Además puede presentarse por vía hematógena tras un traumatismo o por vía directa por herida penetrante. Ocurre más frecuentemente en ATMs que presentaban anteriormente otro tipo de patologías y produce secuelas articulares graves o disfunción.


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