PDF: Submaxilectomía: causas y complicaciones

La sialoadenitis y la sialolitiasis son afecciones que afectan con frecuencia a la glándula submaxilar.

submaxilectomia


Respecto a las neoplasias, los tumores malignos de las glándulas salivales constituyen aproximadamente el 3% de todas las neoplasias de cabeza y cuello. Un 10% de los tumores de glándulas salivales asientan en la glándula submaxilar, con un porcentaje de tumores malignos que fluctúa entre el 13,5-75% en función del estudio realizado. El adenoma pleomorfo es el tumor benigno más frecuente de la glándula submaxilar. El carcinoma adenoide quístico y el carcinoma mucoepidermoide son los tumores malignos más frecuentes. El objetivo de este estudio es analizar los casos intervenidos en nuestro servicio y comparar nuestros datos con la literatura.


Se realizó un estudio retrospectivo en el que se revisaron todos los casos de pacientes intervenidos de submaxilectomía en un servicio de Cirugía Oral y Maxilofacial de un hospital de tercer nivel entre enero de 2001 y julio de 2011. Se han incluido en el estudio los datos sobre la filiación de los pacientes, sexo, etiología, anatomía patológica, pruebas de imagen, procedimientos quirúrgicos y seguimiento.

Se han excluido del estudio aquellos casos en los que se extirpa la glándula submaxilar en el tratamiento quirúrgico de carcinomas epidermoides orales, aquellos en los que hay una tumoración en el espacio submaxilar pero en la intervención no se extirpa la glándula, y aquellos casos en los que no es posible recoger toda la información.

Ante un paciente con afección submandibular si la clínica y exploración sugieren afección inflamatoria crónica, solicitamos únicamente una tomografía computarizada (TC) como prueba preoperatoria para comprobar que esta inflamación crónica no esté producida por una litiasis o proceso tumoral benigno. Si se sospecha de litiasis requerimos de una ortopantomografía (OPG) para descartar o confirmar cálculos; si la sospecha es alta, a pesar de no observar cálculos en la OPG, solicitamos una prueba de TC. Cuando sospechamos afección tumoral precisamos de punción-aspiración con aguja fina y prueba de imagen de TC, para poder filiar el tumor, valorar la existencia de adenopatías o extensión extracapsular y con ello poder orientar el tratamiento.




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