PDF: Sobrecorrección con injerto óseo particulado obtenido del fresado para lograr aumento horizontal en diferentes casos de atrofia ósea unido a la inserción del implante. Serie de casos


Cuando vamos a realizar la inserción de implantes dentales en diferentes zonas del maxilar y la mandíbula, debemos tener presente la cantidad de volumen óseo residual que podemos utilizar tanto en anchura como en altura.


En ocasiones, el volumen óseo residual permite la inserción directa y estabilización del implante aunque sigue existiendo una atrofia ósea horizontal que nos genera un defecto vestibular evidente, más aún en la zona estética. 


El implante puede obtener estabilidad en la inserción y en el largo plazo, pero puede visualizarse un defecto asociado a la atrofia que hace que el resultado estético pueda considerarse no “exitoso”. 

Por ello, en ocasiones, aunque el volumen del hueso remanente sea el suficiente para insertar el implante se opta por técnicas regenerativas que nos permitan recuperar no solo la pieza dental ausente, sino también la arquitectura gingival y ósea que aporten a la reconstrucción finalizada una estética suficiente como para ser considerada como exitosa. 

Esto conlleva una serie de cirugías accesorias que dificultan el procedimiento, lo ralentizan y lo hacen más traumático para el paciente. 


Por ello, poder contar con procedimientos que nos permitan recuperar la morfología de la cresta residual sin generar una mayor morbilidad en el paciente ganan importancia. 

La técnica de fresado biológico que permite recolectar el hueso retirado para la génesis del neo-alveolo y ser utilizado posteriormente como injerto óseo particulado lleva años descrita por nuestro grupo de estudio. 

La colocación de este injerto particulado sobre la cresta en zonas donde existe atrofia horizontal y defectos que generan pérdida de estética, sobre todo a nivel anterior puede ser una técnica mínimamente invasiva, que nos permite generar un volumen mayor a nivel vestibular con un procedimiento que forma parte de la inserción del implante, sin realizar técnicas accesorias. 

Este hueso se coloca embebido en Endoret-PRGF para lograr que la viabilidad celular se mantenga al máximo al estar conservado en las proteínas del paciente y en un entorno de factores de crecimiento que potencian su posterior integración. 


Además, nos permite realizar un injerto compacto y fácilmente manipulable, y su adhesión nos posibilita la colocación del mismo en la zona donde se precisa manteniéndose adherido a ella. 

Por último, se utiliza la membrana autóloga de fibrina para cubrir toda la zona, produciéndose una mayor liberación de factores de crecimiento a la vez de generar un espacio separado y encofrado para la regeneración ósea. 

En el siguiente artículo mostramos una selección de casos clínicos, en sector anterior en los que se ha utilizado este procedimiento de colocación de implante y sobrecorrección para lograr no solo la integración del implante sino aumentar la tabla ósea vestibular y generar así un mejor resultado estético. 

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