PDF: Absceso subperióstico y síndrome del vértice orbitario. Complicación posterior a la extracción del tercer molar mandibular

La arquitectura, la severidad de las secuelas, el potencial de morbilidad y hasta la mortalidad hacen crítica la detección temprana y el manejo agresivo de las infecciones orbitarias.

muela-de-juicio


Las afecciones dentales que se diseminan más allá del saco periodontal pueden iniciar la infección tanto de los músculos como del tejido conectivo adyacente y diseminarse a la órbita por varios caminos. Las infecciones odontogénicas tienen su origen en piezas dañadas por caries, o infecciones periodontales, y en casos aislados a través del alveolo desocupado luego de una exodoncia dental.

La anatomía y topografía de las raíces dentarias, hace posible que los patógenos orales y mediadores inflamatorios infiltren rápidamente los sitios adyacentes como es el trígono submandibular o el seno maxilar; lo que trae como resultado licuefacción de tejido y formación de un absceso, que se puede expandir cranealmente a las cavidades y tejidos contiguos. Gracias a las terapias modernas antibióticas, secuelas tan serias como fasceítis necrotizante y abscesos intracraneales son poco frecuentes en la actualidad.


Sin embargo, estas complicaciones requieren atención especial en su manejo, el diagnóstico precoz es esencial, y el tratamiento debe ser inmediato y especializado. Los abscesos y flegmones orbitarios demandan de un tratamiento enérgico para evitar complicaciones tales como pérdida de la visión, bacteremias, trombosis del seno cavernoso, meningitis, absceso cerebral y hasta la muerte.

Un alto porcentaje de los casos con celulitis orbitaria, son secundarios a complicación por infección de los senos paranasales, siendo más frecuente el del seno etmoidal, esta es la fuente de infección más común de las patologías infecciosas orbitarias en niños.

La diseminación del proceso infeccioso y severidad de las secuelas dependen de diversos factores incluyendo la virulencia del microorganismo, la resistencia del paciente y la anatomía del área infectada.




Artículos Relacionados

Tráfico Semanal