PDF: Manchas dentales extrínsecas y sus posibles relaciones con los materiales blanqueantes


El color del órgano dental viene determinado desde el nacimiento, estando determinado por la tonalidad de la dentina aunada a la transparencia y capacidad de refracción de la luz del esmalte.



Las descoloraciones den tales son un cambio en el tono, chroma, valor o en la translucidez del diente, puesto que el tejido adamantino es permeable, poco a poco se va tiñendo a causa de diferentes factores externos como pueden ser pigmentos (cromóforos) contenidos en alimentos o bebidas como los tomates, zanahorias, café, té o infusiones varias, que tienden adherirse a los tejidos orgánicos que ocupan los espacios interprismáticos mediante unión química a sus grupos hidroxilo y amino. Además la unión entre estas sustancias pigmentadas y los iones calcio forma nuevas moléculas que varían en tamaño y
efecto óptico.

Por otro lado numerosos estudios confirman que el tabaco es otro de los factores que alteran el color natural de los dientes, ya sea en cigarrillo, puros, pipa y aún no existe suficiente evidencia sobre el vapor de tabaco.


El mecanismo de acción para la decoloración por el tabaco es similar al de los alimentos, salvo que en estos casos se trata de la nicotina, el grupo de alquitranes y el furufral, los cuales se depositan en la superficie dental o incluso llegan a penetrar en los túbulos dentinarios, siendo muy difícil su eliminación. 

Este tipo de decoloraciones se denominan extrínsecas. Técnicas de blanqueamiento en diferentes formas de aplicación, tiempo, compuestos y su concentración, han demostrado ser suficientes, aunque sin una suficiente evidencia clara y concisa, como vía de mejora del color del diente y lo que esto acarrea.







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